¿Esto no es lo que ya cubre el mantenimiento?
Son capas distintas y suelen ir juntas. El mantenimiento cuida el software — corregir, evolucionar, atender peticiones. Este frente cuida el suelo donde se ejecuta: servidor, publicación, copias de seguridad y alertas. Se puede contratar solo uno; lo que no se puede es creer que contratar el primero resuelve el segundo, que es el malentendido más caro de esta área.
Ya tenemos alojamiento. ¿Hay que cambiar de proveedor?
La mayoría de las veces no, y cuando la respuesta sea cambiar, el motivo llegará en cifras, no en opiniones. Buena parte de la ganancia está en configurar bien lo que ya existe: una copia de seguridad que se restaura, una publicación sin pasos manuales y una alerta que llega a alguien. Migrar es una decisión cara y solo entra en la propuesta cuando se paga sola.
¿Hacen falta tres servidores como en el diagrama?
Probablemente no. El diagrama muestra el principio, no la receta: para la mayoría de los sitios y tiendas, una máquina bien configurada con copia de seguridad probada y un plan de recuperación por escrito es suficiente, y la redundancia sería dinero parado. Empieza a compensar cuando una hora fuera de línea cuesta más que el segundo servidor — y esa cifra la tiene el cliente. La cuenta entra en la propuesta.
¿Hay guardia 24 horas?
No, y prometerlo sería mentir desde un equipo de nuestro tamaño. Lo que existe es alerta automática, tiempo de respuesta por contrato y sistemas construidos para degradarse sin caerse — porque la mayor parte de los incidentes se evita en la configuración, no en la guardia. Si la operación exige a alguien despierto a las tres de la mañana, esa es una estructura mayor, y lo decimos en la primera conversación en lugar de descubrirlo juntos en el primer incidente.
¿Asumen la infraestructura de sistemas que no han hecho?
Sí, y es buena parte del trabajo. Empieza por el levantamiento de lo que existe hoy, porque asumir un servidor sin saber qué se ejecuta en él es aceptar la responsabilidad sin la información. Cuando no hay documentación ni acceso, el camino pasa antes por el rescate de sistemas — es el mismo trabajo de investigación, y va primero.
¿Qué ocurre si después queremos irnos?
El cliente se lleva todo: accesos, documentación de lo que se montó, los scripts de la línea de publicación y el procedimiento de restauración. Nada aquí depende de una herramienta nuestra que solo nosotros sepamos operar. Una infraestructura que solo un proveedor entiende es exactamente el problema que la mayoría de nuestros clientes llega queriendo resolver.